jueves, noviembre 24, 2011


¿Conoces el destino?

No, no creo, no sé quién es,

Esta mañana supe que él vendría,

Pensé en: aquellos años de vergüenza y odio,

Los días de guerra y trincheras de escasa dignidad,

De pocas estrategias para vencer.

¿Conoces el destino?

Que no, no sé cómo es…

Te vi,

Y reconocí que los años pasan como pistola que se dispara;

En aquella tarde en que la vida no era ya la mía.

Allí donde las hojas se echan al viento, desintegradas por la lluvia y el miedo.

¿Conoces al destino?

No, no, no, no, no…

Dormí contigo,

Me arrullé entre tus brazos,

Sentí lo inquietante de tu olor, el sabor y color de nuestra vida juntos,

Recorrimos: imágenes, reanimamos cada instante,

El primer beso: se repite, ahora parece ayer entre los árboles y la humedad de tu piel.

¿Conoces al destino?

Te conozco, te reconocí,

En él que estrechó mi mano en la fuga del sol,

Te advertí con el abandono, que me encamino a tus ganas…

Te conozco destino:

En el hombre que te bosqueja, en él que me ha hecho flotar más allá del uso del tiempo, en él que hilvana su corazón al mío…

En aquel que se aleja con el escudo disponible y el alma tupida de olvido.

Te conozco…

sino que haríamos él y yo aquí en nuestras sábanas riéndonos por la ironía,

Por lo surrealista que sueles ser.


Búho

martes, noviembre 15, 2011

LO SÉ

Brillante, así se veía cada letra, era una señal, algo pasaba;

Yo: excluido de todo.

Aquella luz, apunto de revelarme lo ausente de mi pasado, lo servil de mi amor, lo inútil de los años en tu cama.

Me llamó para revelarme que tu presencia ha sido como cliente de hotel,

Que tu amor, se vacía lejos de aquí.

Te veo y me pregunto a qué hueles, a qué sabes cuando te fugas…

Creí que nada estaba en otro armario, ahora veo que son tres cepillos de dientes…

Tengo la ropa de hace diez años, las sábanas del primer día,

Tengo mis ganas intactas; la vida enredada en tus pies.

Y las letras dicen: vuelvo a las 5:00 pm, no me esperes…

Así es, no has regresado; no estaré.