miércoles, enero 16, 2008

Esta Noche


Esta noche te imagino sentado
Allí con las piernas abiertas, con la seriedad en los labios
Tus ojos midiendo la distancia que hay entre tus manos y mis pechos

Ahí en el calor oscuro donde la sobriedad inicia,
Esta noche la luz de los faros dibujan estrellas, y…
La silueta de tu piel alba

Reclinas esa silla en círculos, sueñas en voz alta, escribes para el mundo,
Simulas que duermes,
El ruido navega del ventanal a la cama y sigues con los ojos cerrados,
Anda que la distancia entre los dos no existe, despierta de lo absurdo
Que es una almohada cucha que esta en medio.

La eternidad ha caído, sigo aquí junto a todo que eres tú,
Sigo viendo desfallecer la tarde, entrando la noche por las luces y la escenografía de cerros huraños que se extravían en cartón y mares celestes.

Ven... que la distancia es un cuarto… que las letras nunca se terminan, ven que te amo como aquella tarde en que tus labios rozaban el para siempre de mi corazón.



Tuya Lilo

Cuántos Placebos te hacen Falta.


Aquel día que tus besos flotaban en un sabor amarillo con éxito a mujer nueva
lágrimas me echaban al olvido en una sala chiquita y llena de ti
¿Esperándote? ahí con ellos y sin nada

Mis brazos temblaban y tú entre sus ropas y el rizo de aquel cabello que no eran los míos Me perdí detrás de las cortinas y en los muchos años en que fuimos tú y yo y las demás…

Aquí en está esfera de tierra y agua donde todo se paga a plazos semanales o según nos toque estamos de frente a existencia, tú perdido con ella quién me ofreció albedrío y amor y acepté porque la locura ya había rebasado confines en mi piel;
ese amor nuestro de familia y vecindad que nunca fue lo que imaginé...

Ahora te veo sentado “observando” las olas en la tarde nublada con los ojos de aturdido, ahí estás con ninguno, con ninguna, pensando e interrogando a ese libro viejo de Premio Nobel le preguntas qué has hecho mal, las frases opacas ya no responden por ello estás creyendo que la demencia vive en ti.
Mimas al viento repensando que has sido bueno, pero recuerda no eres malo, la maldad no siempre es con todos sino contigo mismo y yo era Yo y era de ti, todos somos de ti... fuimos de ti.

Cuantos placebos necesitas para olvidarte de todas ellas y ellos, porque se han ido de aquí, cuántos placebos necesitas para borrarte los golpes que le has dado al tiempo… cuántos siquiatras necesitas, porque yo sólo y los demás cruzamos la calle de tu casa para verte partir con ella en aquel auto.